lunes, 23 de agosto de 2010

PASEO: BAJO NUESTROS PIES. I

Salgo a la calle un día cualquiera a dar un paseo. Andando por la calle, veo gente, coches, escaparates, árboles, ... Pero hoy voy a fijarme en el suelo, ¿cómo es el suelo que pisamos? ¿es siempre igual? Realmente no apreciamos lo que pisamos, esta ahí para ser útil, para que podamos caminar de la mejor manera posible. Eso sí, cuando hay alguna obra y la calle está levantada bien que nos acordamos del obrero que no nos deja caminar de forma ordenada y sencilla.

Volviendo al tema, ¿cómo es el suelo que pisamos? Todo el rato que llevo caminando he apreciado que las baldosas son cuadradas, bien lisas o bien con algún dibujo.














Pensándolo mejor, los suelos de mi casa son de losetas cuadradas. Cambian en dibujo o en color, pero son cuadradas. Las paredes alicatadas tienen losetas rectangulares o cuadradas. ¿Será siempre así? ¿Por qué no utilizar otras figuras para ser más originales? Tal vez, el coste de producción sea mayor o tal vez los soladores trabajen mejor con losetas cuadradas. Desde luego, me parece que es más sencillo poner un suelo con losetas cuadradas que con pentagonales. Pero, independientemente del coste o del trabajo ¿podría cubrirse el suelo con losetas que no fuesen cuadradas o rectángulares?

Tras varios días de búsqueda durante mis paseos he logrado descubrir otras losetas. Algunas como las siguientes son hexagonales.















Creo que en el primero el solador lo ha tenido más fácil para encajar las piezas, pero en el segundo habrá trabajado durante más tiempo par que las piezas le encajarán. Casi estoy segura de que le habrá parecido un puzzle. ¡Cuanto trabajo para un suelo! Pero, ¿Por qué cubrir el suelo con baldosas? ¿Por estética? ¿Signo de modernidad? ¿Estilo de una gran ciudad o población? Sin querer meterme en historia, me imagino que las primeras calzadas surgieron por necesidad. Es decir, el hombre caminaba de un sitio a otro y era más fácil hacerlo por un camino que no campo a través. Posteriormente se darían cuenta, que si el camino estaba empedrado los pies sufrían menos y se caminaba mejor. Aquí podemos ver algunas de esas primeras calzadas, observemos que aunque no existen las losetas ya se busca cierta simetría y armonía en el diseño.













En ambos también aparece el cuadrado. Está claro, este polígono tiene gran éxito en el suelo. Podemos utilizar cuadrados y hexágonos, ¿qué otros polígonos regulares, es decir que tengan todos sus lados iguales me permiten cubrir el suelo? En el siguiente vídeo podemos descubrirlo.

Después de ver el vídeo, me pregunto ¿qué ocurre si utilizamos todos estos polígonos a la vez y los mezclamos? ¿Y si utilizo polígonos que no sean regulares? ¿Y si cubrimos el suelo con otras figuras que no sean polígonos? Lo veremos en otra entrada próxima: Bajo nuestros pies II.